lunes, 14 de febrero de 2011

También la lluvia

Icíar Bollaín es probablemente una de las directoras más honestas que ha conocido el cine aquí, Icíar Bollaín es una de las directoras más comprometidas que tenemos en nuestro cine y lo sabe hacer muy bien. Porque aquí cuando nos dejan hacemos las cosas muy bien.

Mucho mejor que los demás porque nos empapamos de los mejores.

Y tenemos a los mejores con nosotros Luis Tosar, Gael García Bernal y Karra Elejalde son muy grandes y mucho mejores que otros aunque no lleguen a posar con una estatua de cartón detrás.

Esto es una película, de esas que hay que respetar y ver en pantalla grande, para que su grandeza te toque y se te quede pegada en la garganta y así no te olvides de ella.


Morning Glory

Hay un género nuevo que se podría denominar: "Estilo RENFE". Consiste en películas que se proyectan en el AVE y son para todos los públicos, además de ser puras y blancas defienden alguno de los pilares del sistema.

En este caso se trata de ensalzar hasta el punto de la broma (esa es la intención y algún retrasado se reirá claro) lo que se supone que hay que hacer para ser una super productora para que tu super programa tenga super audiencia.

Esta película es un insulto a los espectadores, un insulto al mundo del cine y un insulto a sus protagonistas...Imagino que Diane Keaton se lo pasa todo por el forro como ha hecho siempre, de no haber estado ella en el reparto ni hubiera invertido mi tiempo en semejante basura...Basura como la basura que no critica.

Eso sí, la culpa es mía y sólo mía, porque viendo esto lo fomento.

lunes, 7 de febrero de 2011

¿Otra vez tú? ( You again )

El hecho de tener a Jamie Lee Curtis y a Sigourney Weaver en una misma escena para mí ya es suficiente reclamo.

Para quien no lo sea: Decir que es una comedia en la que te ríes...Si no te ríes con uno te reirás con otra o al final, pero te ríes.

Y hacer una comedia en la que te rías con lo que sacan en pantalla últimamente ya es mucho..¿No crees?.

Amor y otras drogas ( Love and Other Drugs )

Esta es una peli de amor, una de esas que te hacen reír y te ponen el corazón en un clínex. Una en la que disfrutas viendo moverse a los protagonistas, él te encanta y ella te encanta y la historia es una de esas de amor...Nada más mejor ni más peor que otras historias.

Se agradece que no se termina con en ese típico final de las buenas historias de amor.

Se agradece también la velada crítica a las farmacéuticas, aunque en algún momento alguien imagino que dijo: "Bueno hasta aquí".

Y hasta ahí va todo rodado, luego llega un momento en el que piensas igual dos horas para una historia de amor por muy maravillosos que estén Jake Gyllenhaal y Anne Hathaway...igual pues es mucho y se puede hacer hasta largo.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Monsters

El mérito de esta peli, perdón de esta cinta HD proyectada en salas de cine, el mérito real es del productor que ha conseguido hasta un premio para los efectos especiales en Sitges.

Así que mi más sincera enhorabuena a Allan Niblo y a James Richardson.

Les amours imaginaires

Pensaba que no nos darían la oportunidad de ver esta lindeza tan brillante.

Xavier Dolan-Tadros mama de Truffaut, de Frears y a saber si no ha mamado de Albacete y Menkes. Y lo hace bien, con la cámara un poco caída a veces pero con secuencias brillantes y diálogos muy pero que muy familiares que te sacan media sonrisa.

Qué mejor que salir del cine con media sonrisa y charlar durante un rato con los amigos de esos amores caídos tiempo atrás.

martes, 1 de febrero de 2011

Twelve

Joel Schumacher tiene cierta habilidad para realizar películas correctas sin grandes pretensiones, bien rodadas, bien actuadas…nada del otro mundo, pero es de agradecer.

Viendo Twelve paseas por las calles de Nueva York de la mano de un tío tristón, introvertido y guapete como es Chace Crawford , nos quiere recordar a James Dean pero estamos en el siglo XXI.

Y el rebelde viene acompañado de una serie de actores, salidos de T.V. en su mayoría, que lo hacen bien porque han nacido con una cámara enfocándoles.

Pero estamos en el siglo XXI y aquí todo es frío, medido y programado. En el siglo XXI nada te emociona y nada te sorprende.