Brendan Gleeson es un majo y le da a esta cinta la frescura y el cuerpo que necesita. No es redonda como se desearía tras ver tanto premio y tanto reconocimiento pero tal y como andan las mentes creativas se comprende el entusiasmo.
A destacar como no a Fionnula Flanagan y a todo el resto de buenos actores que han sabido sacarle partido a un bastante decente que no brillante guión.
Esta tendría que haber sido la única versión de HombreAraña digna de haberse rodado, pero ha llegado tarde y tras muchas otras versiones y es otra vez la misma historia.
Mi debilidad absoluta hacia Andrew Garfield y el ver a Campbell Scott en grande como lo grande que es pueden enturbiar mi criterio pero para mí esta sí que merece la pena y mucho.
Con Alien han hecho cosas muy terribles y cosas muy brillantes, lo que no se espera uno es que lo más terrible que le han hecho a Alien venga de mano de su propio creador.
¿O sí? Se lo puede permitir porque es suya y puede destrozarla como más le plazca.
Yo quiero que Noomi Rapace vuelva al cine sueco de dónde nunca debió salir y que el Señor Ridley Scott se jubile para no dejarnos en la memoria cagadas como esta.
Bien podría llamarse "Vergüenza Patria" pero los llaman Vengadores.
Mamporros, explosiones y músculos de principio a fin para ningún entretenimiento salvo si te has metido a la sala con una bolsa gigante extra XXL de palomitas que sin duda querrás vomitar a la salida.
Esto es España, la España de verdad, la profunda, la de Spain is Pain.
Y por aquí deberían tirar esos que se llaman directores españoles y lo único que hacen es tirar el dinero imitando pelis cutres de imperios que deberían haber caído hace mucho tiempo ya.